Según afirma la FAO en una nueva edición de su principal publicación anual: En el estado mundial de la agricultura y la alimentación son necesarias inversiones urgentes, grandes esfuerzos en investigación agrícola y una sólida gobernanza para garantizar que el
sector ganadero mundial pueda responder a la creciente demanda de
productos animales y contribuya al mismo tiempo a la mitigación de la pobreza, la seguridad alimentaria, la sostenibilidad ambiental y la salud humana.
El informe subraya que el ganado es esencial para los medios de subsistencia de casi mil millones de pobres. El ganado proporciona ingresos, alimentos de alta calidad, fuerza de tiro, material de construcción y fertilizante, contribuyendo así a la nutrición y la seguridad alimentaria. Para muchos pequeños productores o
explotaciones ganaderas, el
ganado supone igualmente una importante red de seguridad en tiempos de necesidad.
Jacques Diouf Director General de la FAO, asegura , en el prefacio del informe, que “La rápida transición del
sector pecuario ha venido desarrollándose en medio de un vacío institucional” y que “Son necesarios esfuerzos para garantizar que este sector en rápido crecimiento contribuye en forma plena a la seguridad alimentaria y la reducción de la pobreza, convirtiéndose en un
sector ganadero más responsable".
El
sector ganadero experimenta uno de los crecimientos más rápidos en la agricultura. La
ganadería representa el 40 por ciento del valor mundial de la producción agrícola y soporta los medios de subsistencia y la seguridad alimentaria de casi mil millones de personas.
Así la
ganadería puede desarrollar un papel importante tanto en la adaptación al cambio climático como en mitigar sus efectos en el bienestar de la humanidad, pero para aprovechar el potencial del sector y contribuir a la mitigación y adaptación al cambio climático es cada vez más necesario el uso de nuevas tecnologías en las
explotaciones ganaderas.
También las enfermedades animales plantean riesgos que hay que tratar. Todos los
ganaderos deben de involucrarse más en los esfuerzos en la lucha contra las enfermedades.