Tanto el momento del
nacimiento como del
destete implican para el lechón un conjunto de cambios importantes a los cuales debe responder el lechón para establecer su equilibrio fisiológico interno (homeostasis).
La capacidad de adaptación del lechón a estos cambios va a influir no sólo el bienestar de los lechones en estas fases, sino otros parámetros productivos. Los lechones al nacimiento son totalmente dependientes de su madre; durante los primeros tres días de vida no requieren de un alimento sólido, ya que su capacidad digestiva esta limitada y la leche materna le proporciona los nutrientes necesarios para su crecimiento.
Los lechones se enfrentan a múltiples cambios en el
destete, lo que normalmente da lugar a un bajo consumo voluntario de alimento y reducción del crecimiento a lo deseado para satisfacer sus necesidades de energía, por lo tanto, se puede afirmar que el lechón destetado es deficiente en energía.
Las dietas posteriores al destete (post-destete) deben, o bien estimular el consumo de alimento a fin de que el lechón consuma más energía total, o aportar más energía por Kg, de alimento (dietas de alta energía), sin afectar al consumo.
La rentabilidad de la producción en las
explotaciones porcinas está determinada principalmente por el éxito o fracaso de la transición de la dieta a base de la leche materna a dietas secas sin que ocurra una reducción del crecimiento o enfermedades en el lechón.
El potencial de crecimiento de los lechones es alto inmediatamente después del destete, pero el limitado consumo de alimento junto con un sistema digestivo inmaduro no permite que se alcance este potencial en condiciones prácticas. Se sabe que en cualquier sistema de producción en las
granjas de cerdos, la problemática de la elaboración de raciones para lechones es sustituir la leche de la madre. Por lo que actualmente se cuanta con muchas "herramientas", pero deben ser usadas correctamente, sin querer "ahorrar" donde no se debe y sin querer enmascarar, lo que realmente pasa, es por ello que es imprescindible conocer al animal tanto por "fuera" como por "dentro", el conocimiento de los procesos metabólicos que los animales realizan tras el
destete.
Las características fisiológicas del lechón durante la
lactancia y
post-destete van a definir en gran manera la elección de los ingredientes a emplear en la dieta. El verdadero reto en la alimentación del lechón consiste en optimizar la relación entre fuentes proteínicas de origen animal y vegetal de manera que se consiga un costo por la alimentación que sea compatible, con buenos rendimientos productivos de las
explotaciones ganaderas durante estas fases y con un adecuado desarrollo del lechón.
Autor: Guadalupe Edgar Beltrán Rosas, Médico Veterinario Zootecnista y asesor porcícola. México