El consejero de Agricultura y Alimentación, Gonzalo Arguilé estuvo presente en la presentación del
Libro de la ganadería en Aragón.
Arguilé dijo que
la ganadería aragonesa se encuentra en una situación positiva y valoró la gestión realizada en los últimos diez años, principalmente a la hora de "combatir sin tregua" enfermedades como la peste porcina, la brucelosis, la salmonera, la tuberculosis, el llamado síndrome de las vacas locas o la lengua azul.
En este sentido, el director general de Alimentación, Ramón Iglesias, ha anunciado que
los ganaderos aragoneses podrán dejar de vacunar a sus animales de la lengua azul a partir de junio, cuando el programa obligatorio de vacunación se dará por finalizado, ya que desde hace dos años no se registran focos primarios de esta enfermedad en España.
Esta medida, que se calcula que permitirá ahorrar cerca de un millón de euros a los ganaderos, es una de las novedades que traerá el 2011 para reducir los costes a los empresarios del sector.
Otra de las actuaciones previstas para el 2011 es la
reducción de las tasas que han de pagar los ganaderos por la movilidad de sus animales a los mataderos.
Según ha dicho, el descenso será del 20 por ciento para todas las especies ganaderas, excepto para el porcino de cebo donde las tasas bajarán hasta un 90 por ciento.
La reducción se aplicará en cuanto se apruebe la Ley de medidas de acompañamiento, y la DGA estima que, con ellas, el sector podrá ahorrar 1,5 millones.
También se prevén
mejoras en los seguros agrarios, que ampliarán sus coberturas, y serán gratuitas las llamadas a Sirasa para la recogida de animales muertos. Iglesias ha valorado también el que ya se cumpla la Ley de Bienestar Animal, "pese a que les cuesta mucho dinero" a los ganaderos, porque deben ampliar sus instalaciones, y la seguridad alimentaria de la que goza el sistema.
"La vigilancia de los ganaderos es extrema y el consumidor tiene asegurada la salubridad de los alimentos", ha añadido.
Además de anunciar estas actuaciones de cara al 2011, Iglesias ha subrayado el
buen momento por el que pasa el sector ganadero aragonés, que aporta casi 1.700 millones de euros a la producción final agraria y que el 11 por ciento a la producción ganadera del conjunto nacional.
Actualmente, la comunidad cuenta con 13.000
explotaciones ganaderas y, pese que el número se ha reducido considerablemente en los últimos diez años, sobre todo en el ovino donde se han perdido el 40 por ciento de los ganados, Iglesias asegura que ello no ha afectado a la productividad, que ha aumentado.