La problemática viene ya desde hace cuatro años, cuando una norma comunitaria exigía separar las salas de sacrificio y despiece de los mataderos, disponer de agua fría y caliente o respetar el bienestar animal, requisitos que muchos mataderos no pudieron cumplir y se vieron forzados a cerrar sus instalaciones.
Los ganaderos llevan tiempo, pidiendo más mataderos, pero sus peticiones todavía no han obtenido respuesta.
Para intentar poner fin a este problema, que tiene graves repercusiones en la economía y en el empleo de las zonas más rurales de la Comunidad, el Partido Popular ha presentado una proposición no de ley en la que insta al Gobierno de Aragón a poner en marcha un Plan de Construcción de Mataderos.