que se convertirá en "instrumento básico" de relación entre granjeros, veterinarios, dispensadores de medicamentos y la Consellería de Medio Rural.
La tarjeta permitirá el registro y acceso informático a todos los tratamientos que se apliquen en una
granja y las posibles enfermedades de algunas reses y su evolución, entre otros detalles que hasta ahora se plasmaban solo en papel, en el libro de registro de los tratamientos.
Los hándicaps pueden ser los problemas de conectividad a Internet que aún perduran en diferentes zonas rurales y la escasa alfabetización digital de muchos de sus titulares.
Es un cambio cualitativo muy importante, pero dependerá de los plazos que se dé a los ganaderos para adaptarse
Más allá de estas pegas, se considera positiva esta novedad siempre y cuando no suponga un gasto para los productores
La creación de la tarjeta sanitaria veterinaria se ha incluido en un proyecto normativo que supone en buena medida la adaptación de la legislación gallega al real decreto sobre medicamentos veterinarios aprobado en 2010. El nuevo marco estatal establece una diferencia clara entre la receta de
animales productores de alimentos y de
animales de compañía, haciendo posible una mayor permisividad en los tratamientos para
mascotas que no sería tolerable para animales destinados al consumo humano.
La tarjeta sanitaria veterinaria funcionará para las
explotaciones con animales de producción. Entre
granjas de bovino,
porcino,
ovino, avícola, conejos, visones, abejas y otros animales, Galicia ronda las 90.000 explotaciones que deberán contar con esta nueva herramienta digital.
Fuente:
elcorreogallego.es